Si has llegado hasta aquí, quizás es porque algo de lo que describes en silencio resuena con lo que vas a leer. O quizás lo vives en alguien que quieres. Sea como sea, este artículo es para ti, y lo escribimos desde el respeto y sin juicios. 

¿Qué es la bulimia nerviosa según los manuales? 

La bulimia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) caracterizado por episodios recurrentes de atracones —comer grandes cantidades de comida en poco tiempo, con sensación de pérdida de control— seguidos de conductas compensatorias para «contrarrestar» lo que se ha comido. 

Estas conductas compensatorias pueden ser: 

  • Vómitos autoinducidos 
  • Uso de laxantes, diuréticos o enemas 
  • Ayunos prolongados 
  • Ejercicio físico excesivo 

Lo que no te cuentan los manuales diagnósticos es que la bulimia aparece como forma de gestionar el malestar, fruto de alguna experiencia dolorosa, que no se ha sabido gestionar de otra manera.

El ciclo de la bulimia

La bulimia no empieza en la comida y mucho menos en el cuerpo. Empieza con la activación de alguna emoción o sensación que la persona siente incómoda o difícil de sostener: tensión acumulada, ansiedad, vacío, tristeza… El atracón ofrece una vía de escape a todas esas sensaciones.

“Mientras preparo el atracón y me lo como, ni pienso ni siento aquello que me duele”

Pero después llega la culpa. Y con ella, la necesidad urgente de volver a controlarlo todo, y aquí es cuando aparece el vómito que vuelve a generar a la persona una sensación de calma, sin darse cuenta de que, precisamente esto, es lo que perpetúa el problema, dado el malestar que lo inició sigue sin atenderse. 

 

Entender esto es el primer paso para poder cambiarlo desde un lugar mucho más amable y  no desde el castigo.

¿Cómo sé si lo que me ocurre podría ser bulimia? 

No hace falta cumplir todos los criterios clínicos para merecer ayuda. Pero estas son algunas señales que pueden indicar que algo no está bien en tu relación con la comida: 

  • Cuando comes, aparece frecuentemente una sensación de pérdida de control.
  • Después de comer tienes el impulso de compensarlo de alguna manera (vomitar, hacer ejercicio, no comer al día siguiente…) 
  • Tu estado de ánimo depende mucho de lo que has comido o de cómo te sientes con tu cuerpo 
  • Hay mucho secretismo alrededor de la comida: comes a escondidas, mientes sobre lo que has comido o evitas situaciones sociales con comida 
  • La culpa suele estar presente después de las ingestas

Si algo de esto te resulta familiar, no tienes que seguir cargándolo en silencio, estamos aquí para ayudarte.

La recuperación es posible 

La bulimia nerviosa no es para toda la vida. Con el acompañamiento adecuado —psicológico y nutricional— las personas pueden llegar a recuperarse al cien por cien.

En Simplemente Siente trabajamos desde un enfoque integrador con perspectiva de trauma y apego, porque sabemos que detrás de cada TCA hay una historia  que merece ser escuchada y comprendida, no juzgada. 

 

¿Por dónde empezar? 

El primer paso suele ser el más difícil: darte cuenta de que hay algo que no está del todo bien y darte el permiso de pedir ayuda. Si estás en ese punto, estamos aquí. 

Puedes escribirnos por WhatsApp o email para explicarnos tu situación, sin compromiso. Te escucharemos y, si lo consideramos adecuado, te asignaremos la terapeuta que mejor encaje contigo. 

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